El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión del procesamiento de visas para ciudadanos de 75 países, una medida que se enmarca en el endurecimiento de su política migratoria y que alcanza a varias naciones de América Latina, entre ellas Brasil, Colombia, Cuba, Haití, Guatemala y Uruguay. La decisión fue comunicada en un contexto de crecientes denuncias por operativos y detenciones de inmigrantes en distintas ciudades del país.
Según informó el Departamento de Estado, la interrupción del trámite de visas responde a la evaluación de que los inmigrantes provenientes de esos países acceden a beneficios sociales en niveles que la administración considera excesivos. “El Departamento de Estado pausará el procesamiento de visas de inmigrantes de 75 países cuyos migrantes reciben bienestar de los estadounidenses a tasas inaceptables. La suspensión permanecerá activa hasta que Estados Unidos pueda garantizar que los nuevos inmigrantes no extraerán riqueza de los estadounidenses”, señaló el organismo en un mensaje difundido a través de la red social X.
Desde la Casa Blanca precisaron que la medida alcanza a “docenas de países, incluidos Somalia, Haití, Irán y Eritrea”, y definieron a los inmigrantes de esas naciones como “cargas públicas”. En el mismo comunicado, el gobierno sostuvo: “Estamos trabajando para garantizar que la generosidad del pueblo estadounidense no vuelva a ser abusada. La administración Trump siempre pondrá a Estados Unidos en primer lugar”.
De acuerdo con información publicada por la cadena Fox News, la suspensión comenzará a regir el próximo 21 de enero y se mantendrá de manera indefinida, al menos hasta que se complete una reevaluación integral de los procedimientos de otorgamiento de visas. El anuncio se conoció pocos días después de un episodio ocurrido en Minneapolis, Minnesota, donde una mujer murió durante un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el marco de una protesta, hecho que profundizó las críticas a la política migratoria del Gobierno.
En un comunicado oficial, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggott, reforzó los argumentos de la administración al señalar que “la inmigración procedente de estos 75 países se detendrá mientras el Departamento de Estado reevalúa los procedimientos de procesamiento de inmigración para evitar el ingreso de extranjeros que accedan a la asistencia social y a los beneficios públicos”.
La medida retoma planteos que Trump ya había expresado durante la campaña electoral. En noviembre pasado, el entonces candidato había anticipado su intención de frenar de forma permanente la inmigración desde lo que denominó “países del Tercer Mundo”. “Pondré en pausa permanente la migración de todos los países del tercer mundo para permitir que el sistema estadounidense se recupere por completo, pondré fin a todos los millones de admisiones ilegales de Biden”, había escrito en ese momento en su red social Truth Social.


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